miércoles, 21 de marzo de 2012

Siempre tenías otra cosa en la cabeza.


No es justo ni merecido que yo siga tus caminos y tu estés siempre tomando desvíos.
Pero siempre es lo mismo y yo no puedo hacer nada aunque sigas destruyendo cada uno de los muros que me sostienen.
Y vienes, revuelves mi vida y te vas, encharcando mi energía y vaciando mis pulmones, dejando rotos por todos lados.
Enserio odio los días de lluvia, pero sobre todo los días en los que quieres esquivarme, los 7 días de la semana en los que te llevas mi aire.
No confío nada en tu palabras y aun así me aferro a cualquier clavo ardiendo que encuentre en tus miradas.
No doy ni un duro por nosotros, pero dejaría todos mis vicios por dormir a tu lado esta noche.
Y a la mierda con la autodestrucción…
De ti depende y de mi que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana. 





jueves, 8 de marzo de 2012

Sala de espera sin esperanza.


Hoy rompí mis promesas para alejarme del vacío que me provoca tu sonrisa.
Y mentí sobre todos besos que no nos dimos.
Y prometí que no me importas lo suficiente como para quedarme a dormir.

Hoy vacíe el bote de las esperanzas y me rodeé de puertas acorazadas.
Y en el fondo sabes bien, que en los peores momentos juramos en alto.
Pero ahora tu cabeza es una tormenta de arena.
Y no voy a hacer nada por resolver tus dudas.

Tengo dos mil razones para olvidarme de todo.
Pero quiero que vengas conmigo a cualquier otra parte.
Porque cada vez que vienes me convences.
Y si te sigo es porque creo que en el fondo hay algo.

Y aunque tú no lo entiendas nunca escribo el remite en el sobre, por no dejar mis huellas.